Tipos de métricas

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Las mejores métricas de seguimiento en la gestión de proyectosComo se indica en el artículo de métricas en la gestión de proyectos (¿Qué es una métrica?), existen tres tipos de métricas: las retrospectivas, las de diagnóstico y las predictivas, cada una de ellas con una utilidad diferente:

Las métricas retrospectivas

Las métricas en este grupo muestran la situación del proyecto hasta la fecha, por lo que son representativas de lo que se ha hecho, sin valorarlo ni indicar cómo acabará. Por ello son las métricas más simples y más comúnmente usadas, siendo las más habituales el coste incurrido, los días transcurridos, el número de cambios, etc.

Por regla general son variables que pueden sacarse directamente a través de la observación de la situación del proyecto, sin requerir ningún post-proceso, aunque en algunos casos puedan exigir el uso de herramientas para colectar los datos, como ocurre en el caso de los costes incurridos.


Presentan como ventajas su facilidad de obtención y de comprensión, lo que las hace muy útiles en informes de seguimiento donde queramos mostrar lo que se ha hecho. Esto es también una de sus principales limitaciones, ya que muestran únicamente la situación pasada del proyecto, sin indicarnos si esta es buena o mala, aunque se puedan comparar con las líneas base, y sin darnos información sobre la que basar nuestras decisiones futuras.

Las métricas de diagnóstico

Estas métricas son las que permiten comparar la situación actual del proyecto con lo planificado, y de esta forma dar una idea de si el proyecto está cumpliendo con sus objetivos o no. También nos permiten identificar aquellos puntos en los que no cumplimos, y por tanto en los que debemos realizar un análisis en más detalle para encontrar la causa. Dentro de este grupo estaría métricas como los días de atraso sobre el cronograma, la variación de costes, etc.

En general son buenas métricas para incluir en el panel de control del proyecto y también en informes donde queramos mostrar los resultados que estamos obteniendo, pero su utilidad y fiabilidad va a depender de cómo se realice su cálculo. Por ejemplo, podríamos definir una métrica de variación de costes de dos formas diferentes:

  • AC-PC (coste actual AC – coste planificado PC), o sea lo que hemos gastado realmente menos lo que planificábamos haber gastado en este momento.
  • EV-AC (coste planificado de lo ejecutado o valor ganado EV – coste real AC), o sea la valoración que hicimos en la planificación de lo que llevamos ejecutado en este momento, menos los que llevamos gastado realmente.

Aunque puedan parecer muy similares, su interpretación es totalmente diferente. Imaginemos una situación en la que hemos avanzado trabajo respecto lo planificado, por tanto habremos gastado más porque hemos hecho más, lo que implica que no tenemos un sobrecoste sino un avance del coste. En esta situación la primera métrica nos indicará sobrecoste mientras que la segunda no.

 

Las métricas predictivas

Las métricas predictivas son las que estiman la situación final del proyecto en función de su situación actual e histórica. Con ello conseguimos anticipar el posible éxito o fracaso del proyecto, en el caso de continuar como lo estamos haciendo, siendo posible anticiparnos y analizar diferentes escenarios o contramedidas que modifiquen su evolución. Como ejemplo de estas métricas tendríamos en coste estimado total, la fecha prevista de fin, etc.

Su principal limitación está en el hecho de ser estimativas, lo que reduce su fiabilidad, la cual también depende del método de cálculo que usemos. Por ejemplo, el coste total estimado podría ser calculado de dos maneras diferentes:

  • EAC= AC+ETC: En este caso el coste total estimado (EAC) se calcula como el como el coste actual (AC) más el coste estimado para completar el trabajo pendiente.
  • EAC = BAC/CPI siendo CPI =EV/AC: En este caso el coste total estimado (EAC) se calcula a partir del presupuesto total estimado para el proyecto (BAC), dividiendo este por la eficiencia financiera que estamos teniendo (CPI). Esta se calcula como el cociente entre el valor de lo que hemos ejecutado (EV) y lo que hemos gastado (AC). Como podemos ver, si nuestra eficiencia es inferior a 1, por tanto somos ineficientes, nuestro coste final será mayor.

En este ejemplo vemos que la primera forma de cálculo es más simple, pero parte de un valor estimado por el propio director del proyecto (el ETC), lo que hace más simple su ajuste; en el segundo caso el cálculo es más complejo pero únicamente usa datos medidos del proyecto, por lo que podríamos considerarla más fiable. En ambos casos la necesidad de recopilar datos fiables y completos es básica.

 

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2 Comentarios en “Tipos de métricas
  1. Javier Ernesto Ceballos Ochoa dice:

    Muy útil el artículo

  2. Jorge Pinnola dice:

    Artículo muy interesante

1 Pings/Trackbacks para "Tipos de métricas"
  1. […] Saber más sobre los tipos de métricas […]

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